ARTICULACIÓN DEL SISTEMA HERÁLDICO

Por Ignacio Koblischek

2.2.2.-Evolución en la clasificación de las superficies

Concepto

La superficie heráldica es la zona comprendida dentro de la boca del escudo o la delimitada por esta y una línea de superficie. Estas superficies, como vimos, tienen su origen en los espacios interradiales que dejaba la bloca sobre la superficie del escudo. Los distintos tipos de superficies posibles dependían de los espacios interradiales que se utilizaran.

Evolución

Los heraldistas del siglo XVII clasificaban las superficies dependiendo de su tamaño o composición. diferencian entre particiones y reparticiones y piezas (estas en primer y segundo orden, disminuidas y seantes, según los autores) atribuyendo a cada una un significado legendario. 

Sin necesidad de remontarnos hasta esa época, podemos comprobar como esa clasificación llega prácticamente hasta el siglo XX. A partir de esa fecha, comienza una evolución en el concepto y en su clasificación que podemos abordar desde los manuales publicados por cinco heraldistas.

1.-Vicente de Cadenas  publica en 1975 Fundamentos de Heráldica, mantiene la clasificación pero alejada ya de los significados legendarios que se le atribuían a cada una. La definición y clasificación que aporta es la siguiente:  

Particiones. "divisiones del escudo producidas por una sola línea que separe el campo en dos partes que resulten iguales", respecto a la clasificación de estas continúa diciendo que "las reparticiones del escudo se han venido considerando, hasta el primer intento de unificación de la Heráldica, como particiones irregulares cuando no eran iguales y como particiones regulares cuando lo eran".

Particiones regulares: Partido, cortado, tronchado y tajado.

Particiones irregulares. Siniestrado y adiestrado.

Reparticiones. "Resultado de los cuarteles formados por dos líneas, bien se crucen o no". Clasifica también entre regulares e irregulares:

Reparticiones regulares. "Los escudos cuartelados en cruz y en aspa y los terciados.

reparticiones irregulares. "Corrsponden las siguientes: cortinado, calzado, capa, mantelado en punta y en jefe, embrazado y contraembrazado, vestido, flanquisado, zig-zag, en escuadra, flanqueado, encajado, flechado, enclavado, flanqueado en curva, mantelado en curva, entado en punta y caído, jirón curvilíneo, jirón redondeado y encastrado.

Piezas: "Representaciones simbólicas creadas por los heraldistas para distinguir unas armas de otras". Se clasifican a su vez en:

Piezas fundamentales, de primer orden u honorables. La que ocupa el tercio de la anchura del blasón. aspa, banda, barra, bordura, cabrio, campaña, cantón, cruz, escusón, faja, franco cuartel, jefe girón, lambel, orla, palo, perla, pila, punta y trechor.

Piezas disminuidas: "Todas aquellas que, en su mayor parte, siguen idénticas posiciones que las piezas fundamentales, pero cuyo ancho queda disminuido generalmente a la mitad de las mismas". Bastón, burela, ceñidor, comble, cotiza, estrecha, filete, filiera, gemelas, lazo, tenazas, tercias, trangle, traversa y vara.

Piezas derivadas, de segundo orden o seantes. "Las piezas en cuya composición entran a formar parte piezas fundamentales o disminuidas, pero que tienen características propias y particulares, y por cuyo motivo es preciso considerarlas como nuevas piezas heráldicas". Ajedrez, anilletes, bezantes, billetes, danteles, equipolados, fretes, fusos, losanges, macles, papelones, plumas, roeles y rustros. 

Piezas recortadas. "Toda pieza que no llega a tocar la boca del escudo".

2.-Eduardo Pardo de Guevara, en su Manual de Heráldica publicado en 1987, clasifica a las superficies en piezas y particiones:

Piezas. "Representaciones geométricas de muy diverso tipo y origen". 

Particiones. "Son divisiones del campo del escudo en partes semejantes que, en sí mismas, deben ser consideradas como formas propiamente emblemáticas.

3.-Eduardo García-Menacho, en Introducción a la Heráldica y Manual de Heráldica Militar española publicado por el Ministerio de Defensa en 2010, clasifica a las superficies en: 

Particiones: regulares e irregulares.

Reparticiones: regulares e irregulares

Piezas: sencillas o fundamentales (sencillas y compuestas),  disminuidas, derivadas y recortadas (no tocan la boca del escudo).

4.-Armand de Fluviá publica en 2011 Manual d´Heràldica i tècnica del blasó, en la que nos aporta la siguiente clasificación de las superficies:

Particiones: de uso corriente (ordinarias, por multiplicación y por división) y raras.

Particiones modificadas: por línea de contorno, cambio de posición, cambio de posición de la línea, asociación de particiones, reparticiones por una partición diferente, cuartelar y líneas que cortan en ángulo recto una repartición.

Piezas: de uso más común, uso menos común y modificadas.

5.-Faustino Menéndez Pidal, publica en 2014 Los emblemas heráldicos. Novecientos años de historia, donde nos ofrece una clasificación muy sencilla: divisiones del campo, las piezas y sus modificaciones.

Recopilación

1.-Hay un número cerrado de superficies, las superficies vienen ya dadas y es Imposible crear otras.

2.-La terminología es confusa y poco homogénea.

3.-Comprobamos una tendencia a la simplificación en los criterios de clasificación.

Conclusión

La clasificación de las superficies tiene, en principio, un doble sentido: facilitar su exposición, en vez de una lista por orden alfabético, y el estudio de las mismas, mediante la agrupación de superficies con las mismas características. Por el contrario, pienso que los criterios elegidos en esta clasificación,  las líneas que dividen al campo del escudo y el tamaño de las superficies. no son los únicos. Existen otros criterios a los que se hubiera podido recurrir, como la dirección o ángulo de las superficies o su colocación en el campo.

Por este motivo, pienso, que debido a los distintos criterios de clasificación que pueden existir, sería más útil buscar las semejanzas entre las distintas superficies que sus diferencias, de esta forma, podríamos ver cuales son las características que tienen en común todas ellas y por qué motivos pueden llegar a diferenciarse unas de otras. 

También es oportuno comentar que las clasificaciones tradicionales, parten de un presupuesto irreal como considerar que existe un número cerrado de superficies y que ya no puede aumentar su número. Desde el inicio del estudio del Sistema Heráldico se vienen repitiendo prácticamente las mismas superficies. Este motivo prueba que el desarrollo del Sistema Heráldico se paralizó en el momento en que se desarrollaron unos conceptos, reglas o clasificaciones inamovibles.

Por último, es incomprensible que el Sistema Heráldico no haya desarrollado, todavía, un método para relacionar las superficies entre sí. En este sentido, en los capítulos siguientes expondré un método en el que se reducirán al mínimo las características comunes de todas las superficies y se establecerá un mecanismo de articulación para que puedan relacionarse entre sí. Como resultado tendremos la posibilidad de crear infinitas superficies conforme a nuestras necesidades de diseño y una terminología homogénea capaz de adaptarse a toda superficie.