Figuras heráldicas

Las figuras heráldicas propiamente dichas son aquellas que han llevado al extremo las características del diseño heráldico (expresividad, sencillez, caracterización) dando como resultado una figura alejada de su forma original pero aceptada universalmente por el alto valor estético y simbólico que han llegado a alcanzar. No constituyen un número cerrado, cualquier figura, siempre que concentre a la perfección las tres características antes mencionadas y se acepte universalmente, puede convertirse en una figura heráldica propiamente dicha.

Entre ellas las más conocidas son: la flor de lis, el hierro de molino, la merleta, el arado antiguo, el clarión, la rosa heráldica, etc...