HISTORIA DEL SISTEMA HERÁLDICO

Por Ignacio Koblischek

2.-Formación y origen (1135 - 1230)

Abarca desde la coronación imperial de Alfonso VII, ocurrida en la catedral de León el 26 de mayo de 1135, fecha en la que ya "hay constancia de los emblemas de los tres personajes que rigen entonces los territorios cristianos", y termina en 1230, fecha de aparición del cuartelado de Castilla y León de Fernando III.

En este periodo heráldico se produce la fusión de los distintos grupos emblemáticos preexistentes, se centralizarán sobre la superficie del escudo el cual dejará ya de considerarse un arma defensiva para pasar a ser el soporte de emblemas con plena autonomía, dando así origen al Sistema Heráldico. 

Árbol genealógico de parentesco donde se aprecia la repercusión del uso de los emblemas heráldicos en las distintas casas reales peninsulares. 

2.1.-Fusión de los grupos emblemáticos

La formación del Sistema Heráldico implica la uníon o fusión de los distintos grupos emblemáticos preexistentes. esta fusión se realiza de una forma espontánea, escalonada y solapada, es decir, no es fruto de un consenso o acuerdo, se produce progresivamente en un espacio de tiempo y cada avance convive con los anteriores.

Estas tres características contradicen las teorías tradicionales que mantenían el origen militar, razonado y puntual del Sistema Heráldico argumentando el uso del casco en nasal como detonante de la necesidad identificativa del caballero al quedar oculto su rostro. 

Los defensores del origen del Sistema Heráldico como consecuencia de esta circunstancia se basan, sobre todo, en la escena del tapiz de Bayeaux (realizado entre 1070 y 1090), que narra la batalla de Hastings (1066), en la que el duque Guillermo se levanta el casco en nasal para que se le reconozca. De ahí, según Martí de Riquer, la necesidad de llevar emblemas personales para evitar confusiones, por lo que afirma: "El nasal contribuyó decididamente a ocultar el rostro de los guerreros, y como todos ellos llevasen cascos del mismo tipo y un armamento defensivo muy parecido, se hacia muy difícil por no decir imposible identificar a un combatiente". Más adelante continúa "admiten los especialistas que la auténtica heráldica se originó cuando, oculto el rostro del caballero por el yelmo, fue preciso dotarlo de un signo permanente de reconocimiento, fenómeno naturalísimo desde el punto de vista semiológico" (2)

Escena del tapiz de Bayeaux en el que el duque Guillermo se levanta el casco.

Aunque en cierto modo, la teoría expuesta anteriormente puede tener parte de razón, en cuanto a una aplicación directa de los emblemas heráldicos en el campo de batalla, no justifica en modo alguno su origen ya que dejan demasiadas cuestiones sin resolver, por ejemplo:

-Hasta la fecha y salvo error no está documentado que en la batalla de Hastings o en otras batallas similares, ya con casco en nasal, se equivocaran los combatientes y se pelearan entre sí los del mismo bando.

-El casco en nasal comienza a usarse en Europa a finales del siglo IX, casi tres siglos antes que el nacimiento del Sistema Heráldico.

-Si la necesidad de reconocimiento en el campo de batalla era tan determinante ¿Por qué esperar casi cien años (desde la batalla de Hastings hasta el siglo XII) hasta la aparición del Sistema Heráldico?

-Si este sistema de identificación era tan eficaz, ¿Por qué se necesitan profesionales para su identificación, por qué los mismos interesados tienen que acudir a aquellos y por qué estos se equivocan?

Como nos recuerda Menéndez Pidal, "Sabemos, por ejemplo, por la crónica de Heminsgsburgh que el explorador u observador que llevaba en 1265 en la batalla de Evesham el conde de Leicester Simón de Monfort era su barbero Nicolás, qui homo expertus erat in cognitione armorum, con fatal consecuencia para su amo". (3)

-Si lo que se buscaba era una identificación y diferenciación personal segura en el campo de batalla ¿Por qué no se usaron escudos mucho más diferenciados y no todos prácticamente iguales?

-¿Ofrecía realmente el escudo una verdadera señal de reconocimiento en el campo de batalla? Hay que tener en cuenta la distancia que separa a un combatiente de otro, lo desgastado que podría estar, al llevarlo a caballo estaba sujeto por uno de los brazos por lo que la mayor visibilidad la ofrecía a uno de los lados, no de frente.

-Respecto al gesto de levantarse el casco del duque Guillermo en el tapiz de Bayeaux (escena 55), no tenía como finalidad identificarse ante sus tropas sino la de demostrar que estaba vivo ya que al final de la batalla "se rumorea que Guillermo ha muerto en el combate. Apoyado en los estribos y medio vuelto sobre su silla, se levanta el casco para darse a conocer y animar a sus hombres" (4). Es un gesto que sirve de arenga y estímulo, para levantar el ánimo de sus tropas y demostrar que sigue vivo, que no ha muerto, enseñar el rostro era una prueba inequívoca de vida que no puede sustituirse por la exhibición de un escudo.

Llegados a este punto es interesante preguntarse el cuándo, por qué (causas), cómo (proceso de formación) se fusionan estos grupos emblemáticos y por quién (titulares).

2.2.-Causas que motivan la fusión del Sistema Heráldico

Las causas que motivan la fusión de los diferentes grupos emblemáticos preexistentes al Sistema Heráldico las encontramos en los cambios sociales y económicos, desarrollados a partir del siglo X y que culminan en el XII y XIII. El objetivo que se busca, inconscientemente, es la unidad y la homegeneidad emblemática, para poder identificar a una determinada persona en todos sus ámbitos. Las causas más significativas son:

-Fragmentación del poder. El feudalismo es el sistema social y económico que abarca desde el siglo X al XIII caracterizado por la fragmentación del poder y por la violencia ejercida para su ejercicio y mantenimiento. En palabras de BISSON "en el siglo XII el poder implicaba señorío y nobleza y se manifestaba en alianzas, paternidad, amistad, ceremonias, súplicas, juramentos y acuñación de moneda" (5), la única forma de sentirse seguro era buscar un señor al que someterse porque en torno a este siglo la "violencia se había convertido en conducta tan normal que apenas provocaba ya persecución alguna" (6). Todo este despliegue de poder se manifestaba exteriormente mediante emblemas, por este motivo la aparición de la figura ecuestre en los sellos de caballeros no fue casual sino fiel reflejo de "que en los siglos XII y XIII quienes montaban a caballo y empuñaban las armas acostumbraban a herir o a intimidar de forma habitual a caballo" (7).

-Vinculación territorial. Consecuencia de lo anterior, el poder está basado en la propiedad de un territorio o la pertenencia a un gran linaje.  Por lo tanto, era sumamente importante mostrar publicamente esos vínculos. Así, por ejemplo, "en torno al año 1060 los caballeros de la región de Vendome asociaron su nombre a los topónimos de la comarca" (8)

-Seguridad jurídica. Debido al aumento del ejercicio del poder, se necesita una mayor seguridad jurídica en la validación documental, por eso ahora, no es solo necesario sellar un documento para demostrar que nadie lo abrió antes y que llega cerrado a su destinatario, lo importante es tener plena seguridad de quien es su remitente.

-Afirmación de la personalidad. Desde el siglo X se va perfeccionando la forma de nominar a las personas, comienza a utilizarse la doble designación con el nombre familiar y un toponímico o patronímico, reforzando así la idea de pertenencia a un linaje.

Como podemos comprobar estas cuatro causas están íntimamente relacionadas entre sí, podríamos decir que son esferas distintas de una misma persona pero que pueden exteriorizarse con un único emblema.

2.3.-Proceso de formación del Sistema Heráldico

El proceso de formación se produce, como hemos dicho anteriormente, de una forma espontánea, escalonada y solapada, cada grupo emblemático aportará lo mejor de sí mismo al futuro sistema con el objetivo de unificar y homogeneizar todo el sistema emblemático.

El escudo se convierte en el gran protagonista porque sustituye gradualmente la decoración arbitraria de su superficie por emblemas utilizados con anterioridad en otros soportes o grupos emblemáticos que permitirán dotarle de un carácter más personal. Cronológicamente el proceso de formación podría establecerse de la siguiente forma:

-En el siglo XI pasamos del uso del escudo redondo con cuatro refuerzos radiales en forma de cruz al escudo normando, también llamado en almendra. Este escudo se decoraba de una forma arbitraria, como podemos comprobar en los testimonios dejados en el tapiz de Bayeaux. 

-Con esta decoración arbitraria se alternan unos escudos con decoración que podríamos llamar tipo, de dragones, leones o cruces. Decoración más elaborada pero que tampoco aporta una identificación definitiva al portador.

Escudos genéricos, genéricos con dragones y genéricos con cruces del tapiz de Bayeaux

-Al mismo tiempo, conviven también con esos escudos las señales, escudos que sirven para identificar ocasionalmente a caballeros, como vimos en el caso del testamento de Lope Garcés.

-Posteriormente, al escudo normando se le añade la bloca, refuerzo de ocho radios con umbo. A este escudo que llegó a tener gran relevancia y fue muy valorado en su época por la gran belleza de los adornos (umbo realzado con pedrería) y la fortaleza en su estructura se le añadieron también distintos emblemas personales, por lo que podemos observar escudos con bloca y emblema simultaneamente.

-Por último, la bloca y sus radios ejercieron de líneas divisoras del escudo y faciltaron la coloración de las distintas superficies que se dejaban ver entre radio y radio. (9)

Respecto a la influencia de los emblemas que se incorporan a la superficie del escudo, ya indicamos que la mayoría de ellos provienen de otros grupos emblemáticos. Precisamente, la incorporación de los pertenecientes a otros grupos como los emblemas que figuran en sellos y monedas aportan, en su incorporación a la superficie del escudo, la plenitud y la adaptabilidad. Son emblemas que al pasar al escudo ocupan la totalidad de la superficie y su actitud o postura se adapta a los contornos del escudo, algo hasta entonces desconocido. En el sello ecuestre estos emblemas aparecieron en el reverso con un carácter territorial.

En el Tumbo A de la Catedral de Santiago de Compostela, se puede apreciar perfectamente el paso del emblema del león al escudo. En principio, el emblema se incorpora silueteado, solo el perfil, posteriormente, con Alfonso IX, el león aparece ya perfectamente coloreado

Fernando II y Alfonso IX de León

Del mismo modo, las enseñas o banderas, incorporan el uso de figuras geométricas y el colorido contrastado.

Respecto al diseño de las figuras, no hay duda que influye el arte románico. Es evidente, la tendencia al esquematismo, figuras planas con falta de realismo, representadas de manera frontal y muy expresivas, composiciones simétricas, sin perspectiva ni volumen, carentes de profundidad, representadas sobre fondo liso, las figuras con anatomía desproporcionada, gama cromática muy reducida, colores plenos sin mezcla, pocos trazos y todas las figuras perfiladas de negro o rojo oscura separando las áreas cromáticas. Estas son sin duda las características generales del diseño heráldico de la época que han perdurado durante siglos.

Por último, podemos comprobar, que en el proceso de formación no se obedecen leyes de ningún tipo, no hay restricciones, la única norma a seguir es el sentido común y el buen gusto.

2.4.-Titulares de los emblemas

En principio los titulares de los emblemas heráldicos son las personas más relevantes socialmente como reyes o magnates. 

En 1135 tenemos ya en uso, al menos la señal perteneciente a Alfonso VII, años más tarde las de Fenando II, alfonso VIII y Sancho VII. También por este periodo se conoce las señales de los Condes Amalrico y Pedro, señores de Molina, de los Condes de Urgel y de Ampurias y la delos Girón, Meneses y Haro.

Es de señalar que a la antigua representación ecuestre del sello se le añade un reverso que es ocupado por un emblema, (10)

Notas

(1) MENÉNDEZ PIDAL, Faustino. Leones y castillos. real Academia de la Historia. Madrid. Pág. 22

(2) RIQUER, Martín de. "Heráldica castellana en tiempos de los Reyes Católicos". Barcelona, 1986. Pág. 13.

(3) CEBALLOS-ESCALERA GILA, Alfonso de. Heraldos y Reyes de Armas en la Corte de España, Madrid 199. Prólogo de Faustino MENÉNDEZ PIDAL, pág. 8 y 9.

(4) BAENA YERÓN, Carmen. El tapiz de Bayeux: documento histórico artístico del siglo XII. Discurso de ingreso de la Académica Ilma. Sra. Dña. Carmen Baena Yerón. Real Academia de Ciencias, Bellas Artes y Buenas Letras "Luis Vélez de Guevara", Écija (Sevilla), 20 de Noviembre de 2009. Pág. 26.

(5) BISSON, Tomas N. La crisis del siglo XII. El poder de la nobleza y los orígenes de la gobernación europea. Edic. Crítica. Barcelona. Pág.  37.

(6) BISSON. Obra citada. Pág.. 91

(7) BISSON. Obra citada. Pág. 31.

(8) BISSON. Obra citada. Pág. 67

(9) MENÉNDEZ PIDAL, Faustino. Los emblemas heráldicos. Novecientos años de historia. Real Maestranza de Caballería de Sevilla.. Pág 93 y ss.

(10) MENÉNDEZ PIDAL, Faustino. Leones y castillos. real Academia de la Historia. Madrid. Pág. 23.

ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS

Continuar el árbol genealógico por alguna de las ramas descendentes de cualquier rey peninsular, adjuntando los emblemas de cada uno.

Profundizar sobre el feudalismo y el siglo XII en general.

Lecturas recomendadedas:

KEEN, Maurice. La caballería. La vida caballeresca en la Edad Media. Edic. Ariel. Barcelona 2020

BISSON, Tomas N. La crisis del siglo XII. El poder de la nobleza y los orígenes de la gobernación europea. Edic. Crítica. Barcelona.

MENÉNDEZ PIDAL, Faustino. Los emblemas heráldicos. Novecientos años de historia. Real Maestranza de Caballería de Sevilla.