HISTORIA DEL SISTEMA HERÁLDICO

Por Ignacio Koblischek

7.-Renacimiento del Sistema Heráldico (1930 - hoy)

Esta etapa comprende desde la publicación de Handbüchlein der Heraldik por Donald Lindsay Galbreath en 1930, libro que supuso el inicio de una nueva forma de abordar el estudio del Sistema Heráldico (1), hasta la actualidad.

Es una etapa caracterizada por tres motivos: renovación metodológica, confusión y renacimiento.

7.1.-Renovación metodológica

Comenzada, como ya dijimos, por el suizo Galbreath que da un enfoque distinto al estudio del sistema Heráldico incorporando un enfoque antropológico que consiste en admitir una pluralidad de causas que motivan su origen.

En otros países europeos a medida que avanza el siglo XX se van sumando estudiosos que aportan nuevos enfoques como en Francia Michael Pastoreau, Wagner en Inglaterra o Tucci en Italia. La utilidad del Sistema Heráldico no consiste sólo en vincular un objeto o una construcción con su titular sino de estudiar el escudo como un documento histórico que aporte información sobre el titular, la sociedad en la que vive y la forma de relacionarse con ella.

Nuevo enfoque en España

En España este nuevo enfoque viene respaldado por multitud de estudiosos y cultivadores del Sistema Heráldico. Cabe destacar a la pionera "Escuela de Genealogía, Heráldica y Nobiliaria, la más antigua del mundo, ofrece una larga tradición en la enseñanza de estas disciplinas. Fue fundada el 30 de diciembre de 1959, en colaboración con el Instituto Salazar y Castro, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España. Han pasado por ella 43 promociones, integradas por centenares de alumnos" (1). Todo ello gracias a la iniciativa de don Vicente de Cadenas.

Heraldistas

Del mismo modo, en España tenemos la suerte de contar con extraordinarios heraldistas como Jaime de Bugallal, Eduardo Pardo de Guevara, Armand de Fluviá o Alfonso de Ceballos-Escalera, Mención especial merece don Faustino Menéndez Pidal de Navascués verdadero innovador e impulsor del estudio de los emblemas heráldicos en Espala al que estaremos eternamente agradecidos.

7.2.-Etado de confusión

Aunque es palpable la renovación metodológica, en el siglo XX, conviven muchos criterios de adopción de armas. 

En primer lugar, sigue la creencia, aunque cada vez menos extendida, de la exclusividad de la nobleza al uso de escudos de armas, negando la capacidad universal heráldica. Sigue vivo el espíritu del emblema heráldico como marca de honor o signo nobiliario de antaño. 

En segundo, se pone muy de moda, y desgraciadamente es ampliamente aceptado, el fraude heráldico, es decir, atribuir el mismo escudo a todas las personas que tienen el mismo apellido. Afortunadamente el sentido común hace que esta práctica vaya en desuso.

Por último, todavía no es del todo aceptado la libre adopción de armas aunque sea la única forma de pervivencia que encontrará el Sistema Heráldico.

7.3.-Renacimiento

La renovación metodológica hubiera quedado en saco roto si no hubiera sido posible su difusión. Este nuevo interés por los emblemas heráldicos se ve favorecido por las posibilidades que ofrecen las redes sociales. 

Redes sociales

Gran parte del éxito de la difusión del estudio y uso de los emblemas heráldicos se debe a las redes sociales que sirven de lugar de encuentro para debates heráldicos. Cabe indicar también, la posibilidad de mostrarlos en perfiles (Facebook, Wásap, Instagram....), mostrar las propias creaciones, compartir dudas y sugerir nuevas ideas.

También son de gran ayuda las nuevas compilaciones virtuales de escudos de armas, en toda Europa, que permiten en tiempo real, comprobar el uso y las nuevas modas heráldicas. 

Estado actual

Efectivamente, el estudio del Sistema Heráldico ha experimentado una renovación metodológica pero eso no quiere decir que se haya extendido su uso. El impacto y difusión por las redes sociales no es suficiente ya que no implica una necesidad social en el uso de emblemas heráldicos. Las causas que impiden una mayor aceptación son: pérdida del concepto de linaje, falta de utilidad, incapacidad de representar a la persona (no sustituye al nombre civil), falta de personalización, excesivos ornamentos exteriores e imposibiidad de acceder al Sistema Heráldico.

Proyección de futuro

Las causas enunciadas anteriormente como falta de aceptación provocan una reacción contraria que pueden resumirse, según mi propia experiencia, en:

-Ante la pérdida del concepto de linaje y mostrar un emblema heráldico que así lo constate, se prefiere adoptar emblemas nuevos que identifiquen valores personales en vez de pertenencia a un linaje.

-Frente a la falta de utilidad manifiesta se prefiere un uso más discreto. Los emblemas heráldicos se diseñan ahora, sobre todo, para que lo observe su titular, a modo de guía o recuerdo de valores fundamentales a seguir por cada uno. 

-La vuelta a la sencillez, la utilización sólo del escudo de armas, sin ornamentos exteriores es más atractivo que la utilización de ornamentos exteriores. Escudos sencillos, inteligentes, originales y con ingenio, quizás acompañados de un lema o un tenante es lo que marca la diferencia. Menos es más.

-Por último, para facilitar el uso de emblemas heráldicos es necesario facilitar el acceso a su sistema, para ello hace falta la elaboración de un método que sirva de guía en este aspecto.

Notas

(1) MENÉNDEZ PIDAL, Faustino. Los emblemas heráldicos: novecientos años de historia. Real Maestranza de Caballería de Sevilla. 2014. Pág. 46.