1.-Origen del Sistema Heráldico

Por Ignacio Koblischek

1.1.-Teoría puntual

Para explicar el origen del Sistema Heráldico se ha recurrido, tradicionalmente (1), a una circunstancia puntual argumentando que se debe a un momento histórico concreto o a un hecho relevante, como puede ser la aparición de los torneos, la epopeya de las Cruzadas o la batalla de Hastings. Todas ellas tienen en común el origen militar y razonado, ya que el caballero al quedar su rostro oculto por el yelmo, necesitaba una forma concreta de ser identificado en el campo de batalla.

Como partidarios del origen en los torneos tenemos a Julio de Atienza (2), que sigue a su vez a José de Asensio (3), que nos dice "la heráldica tuvo su origen en Alemania con motivo de los torneos y fueron los alemanes los inventores de este arte o ciencia, de donde se extendió a las demás naciones".

Como seguidores del origen en las Cruzadas tenemos, entre otros, a Francisco Piferrer y Vicente de Cadenas. El primero afirma que "... el blasón, tomado por las armas e insignias de la nobleza, tiene su origen en la Edad Media. Durante el feudalismo y principalmente en tiempos de los cruzados, empezó a regularizarse y a formar un arte, el cual por extensión se llamó también "blasón" (4). El segundo autor se mantiene en la misma posición, y prácticamente con las mismas palabras: "La Armería tal y como hoy la conocemos en la actualidad, aparece en Europa en la Edad Media, en su época más acusadamente feudal y posiblemente sea el directo producto del contacto entre Occidente y Oriente con el motivo fundamental de las Cruzadas en los Santos Lugares" (5).

Por último, entre los defensores del origen del Sistema Heráldico como consecuencia de un acontecimiento histórico concreto y directo, en este caso, de la Batalla de Hastings (1066), encontramos a Martín de Riquer, quien nos argumenta que en el tapiz de Bayeaux (realizado entre 1070 y 1090), donde se representa dicha batalla, hay una escena en la que el duque Guillermo se levanta el casco en nasal para que se le reconozca. De ahí la necesidad de llevar emblemas personales para evitar confusiones, por lo que afirma: "El nasal contribuyó decididamente a ocultar el rostro de los guerreros, y como todos ellos llevasen cascos del mismo tipo y un armamento defensivo muy parecido, se hacia muy difícil por no decir imposible identificar a un combatiente". Más adelante continúa "admiten los especialistas que la auténtica heráldica se originó cuando, oculto el rostro del caballero por el yelmo, fue preciso dotarlo de un signo permanente de reconocimiento, fenómeno naturalísimo desde el punto de vista semiológico" (6).

Aunque en cierto modo, las teorías expuestas anteriormente pueden tener parte de razón, en cuanto a difusión y desarrollo del Sistema Heráldico, no justifican en modo alguno su origen ya que dejan demasiadas cuestiones sin resolver, por ejemplo:

-Hasta la fecha y salvo error no está documentado que en la batalla de Hastings o en otras batallas similares, ya con casco en nasal, se equivocaran los combatientes y se pelearan entre sí los del mismo bando.

-El casco en nasal comienza a usarse en Europa a finales del siglo IX, casi tres siglos antes que el nacimiento del Sistema Heráldico.

-Si la necesidad de reconocimiento en el campo de batalla era tan determinante ¿Por qué esperar casi cien años (desde la batalla de Hastings hasta el siglo XII) hasta la aparición del Sistema Heráldico?

-Si este sistema de identificación era tan eficaz, ¿Por qué se necesitan profesionales para su identificación, por qué los mismos interesados tienen que acudir a aquellos y por qué estos se equivocan?

Como nos recuerda Menéndez Pidal, "Sabemos, por ejemplo, por la crónica de Heminsgsburgh que el explorador u observador que llevaba en 1265 en la batalla de Evesham el conde de Leicester Simón de Monfort era su barbero Nicolás, qui homo expertus erat in cognitione armorum, con fatal consecuencia para su amo". (7)

-Si lo que se buscaba era una identificación y diferenciación personal segura en el campo de batalla ¿Por qué no se usaron escudos mucho más diferenciados y no todos prácticamente iguales?

-¿Ofrecía realmente el escudo una verdadera señal de reconocimiento en el campo de batalla? Hay que tener en cuenta la distancia que separa a un combatiente de otro, lo desgastado que podría estar, al llevarlo a caballo estaba sujeto por uno de los brazos por lo que la mayor visibilidad la ofrecía a uno de los lados, no de frente.

-Respecto al gesto de levantarse el casco del duque Guillermo en el tapiz de Bayeaux (escena 55), no tenía como finalidad identificarse ante sus tropas sino la de demostrar que estaba vivo ya que al final de la batalla "se rumorea que Guillermo ha muerto en el combate. Apoyado en los estribos y medio vuelto sobre su silla, se levanta el casco para darse a conocer y animar a sus hombres" (8). Es un gesto que sirve de arenga y estímulo, para levantar el ánimo de sus tropas y demostrar que sigue vivo, que no ha muerto, enseñar el rostro era una prueba inequívoca de vida que no puede sustituirse por la exhibición de un escudo.

Conclusión. El origen del Sistema Heráldico no fue la respuesta razonada a un problema concreto, lo cual sería admitir la elaboración de un método emblemático consensuado antes del uso de los propios escudos de armas.


Notas

(1) Evitamos incluir las teorías fantásticas que remontan el origen del SH  "a la noche de los tiempos" o que toman como su fundador al Arcángel San Miguel, Noé, Palas o César. aún en el siglo XIX encontramos autores como Modesto Costa y Turell que son partidarios de esta tesis.

(2) ATIENZA, Julio de. "Nociones de Heráldica". Reedición, Madrid 1989. Pág. 16.

(3) ASENSIO Y TORRES, José. "Manual de Heráldica y Blasón". Reedición, Manuales "Germen", pág. 7 y 8.

(4) PIFERRER, Francisco. "Tratado de Heráldica y Blasón". Madrid 1992, pág. 15.

(5) CADENAS VICENT, Vicente de. "Fundamentos de Heráldica". Edic. Hidalguía. Madrid 1975, pág. 12.

(6) RIQUER, Martín de. "Heráldica castellana en tiempos de los Reyes Católicos". Barcelona, 1986. Pág. 13.

(7) CEBALLOS-ESCALERA GILA, Alfonso de. Heraldos y Reyes de Armas en la Corte de España, Madrid 199. Prólogo de Faustino MENÉNDEZ PIDAL, pág. 8 y 9.

(8) BAENA YERÓN, Carmen. El tapiz de Bayeux: documento histórico artístico del siglo XII. Discurso de ingreso de la Académica Ilma. Sra. Dña. Carmen Baena Yerón. Real Academia de Ciencias, Bellas Artes y Buenas Letras "Luis Vélez de Guevara", Écija (Sevilla), 20 de Noviembre de 2009. Pág. 26.